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Depredadores
de las Cartas sin sobre
Conocer
los peligros que amenazan la integridad de los buzones
virtuales es aprender a lidiar con amenazas a su privacidad
digital.
La
correspondencia en sobre cerrado proporciona una sensación
de confidencialidad y privacidad reconfortantes. Las
postales, por el contrario, viajan generalmente sin sobre y
el mensaje escrito al reverso puede ser visto por muchos
ojos.
¿Qué
ocurre con el correo electrónico? Basada en la diferencia
anterior se ha popularizado la máxima "No escribas en
un mensaje de correo electrónico lo que no escribirías en
una postal".
Frase
inquietante para los que han reemplazado el papel y el sobre
por mensajes electrónicos, pero que refleja la realidad de
esta nueva tecnología, aunque a veces de manera exagerada.
La
privacidad de los usuarios es una de las principales
preocupaciones planteadas por el uso de Internet y, en este
punto, es imposible excluir lo relativo a la correspondencia
privada, que hace parte de nuestra intimidad.
En
una carta podemos expresar los más íntimos sentimientos y
todos tenemos el derecho de decidir quién la puede leer y
quién no.
Se
trata de un derecho amparado en el artículo 15 del la
Constitución Política de Colombia, que consagra como
derecho fundamental la inviolabilidad de la correspondencia
privada.
El
artículo 192 del Código Penal tipifica como delito la
"violación ilícita de comunicaciones" e impone
penas de prisión de hasta 4 años por sustraer, ocultar,
destruir, interceptar, controlar, impedir o conocer y
revelar indebidamente una comunicación privada.
Aunque
ninguna norma se refiere específicamente a la
confidencialidad de comunicaciones realizadas a través de
redes digitales, esto no quiere decir que se encuentren
desprotegidas.
Así
lo confirma el fallo C-1147 de octubre 31 de 2001 de la
Corte Constitucional que, con el fin de hacer respetar el
derecho a la intimidad, limitó el acceso de la DIAN
(Dirección de Impuesto y Aduanas Nacionales) a información
intercambiada entre los sitios web colombianos y sus
clientes.
Riesgos
electrónicos
Los
principales peligros del correo electrónico están
relacionados con falsa identidad, usurpación de identidad
ajena, acceso sin autorización a la cuenta de correo de un
tercero, envío de correo no solicitado y envío de
programas maliciosos.
En
Internet es muy fácil crear una falsa identidad. El
anonimato de la red y la falta de control permite a
cualquiera abrir un buzón electrónico con datos falsos
para utilizarlo con fines ilícitos, como extorsión,
injuria y calumnia, entre otros.
Paradójicamente,
algunos usuarios crean identidades falsas con la idea de
proteger su privacidad y poder recibir boletines u otros
beneficios de Internet sin necesidad de suministrar sus
propios datos personales.
El
que usurpa la identidad se hace pasar por otra persona por
diversión o con la pretensión de inducir a errores que le
reporten algún beneficio. En este caso, por ejemplo,
alguien podría crear una cuenta de correo bajo el nombre
shakira@unservidor.com para hacerse pasar por la cantante
barranquillera.
Otra
forma de usurpar la identidad sería apoderarse de la cuenta
de Shakira con el propósito de enviar correos como si fuera
ella.
Ahora
bien, para acceder de manera ilegal a un correo ajeno se
puede necesitar un profundo análisis de ingeniería social
o los conocimientos técnicos especializados. En cualquier
caso, una vez obtenidos nombre de usuario y contraseña, se
garantiza el acceso total a la correspondencia electrónica
privada de la víctima.
Contrainteligencia
virtual
Existen
señales que permiten descubrir las intrusiones en nuestro
buzón:
-Mensajes
que figuran como ya leídos aunque nunca los haya abierto.
-Cambio
de contraseña que no han sido solicitados.
-La
desaparición de mensajes sin justificación.
Para
evitar fisgones en su cuenta de correo, tenga especial
cuidado al momento de registrarse.
Seleccione
bien su clave (puede encontrar consejos sobre la escogencia
de la claves en el sitio
www.redsegura.com/Temas/Auclaves.html). Nunca escriba
respuestas secretas (si se la solicitan) fáciles de deducir
por alguien ajeno a usted y, en el caso de algunos servicios
gratuitos, evite brindar información geográfica.
Otra
sugerencia es borrar los mensajes confidenciales de su buzón
tan pronto los lea y evitar guardar los mensajes privados
que envíe. Utilice las herramientas necesarias para que
también sean borrados del servidor.
Una
amenaza grave es la falta de seguridad de los proveedores de
correo electrónico, como quedó demostrado en 1999, cuando
Hotmail reportó una fisura que había dado lugar a una
falla de seguridad que permitía a cualquier persona
descargar de Internet un suplemento de navegador diseñado
para facilitar el acceso a cualquier cuenta registrada por
el gigante digital.
Mensajes
abusivos
El
correo no solicitado se ha convertido en un dolor de cabeza
para los usuarios del servicio de buzones electrónicos.
Estos
mensajes son enviados masivamente a miles de direcciones
digitales y su contenido busca captar clientes e, incluso,
llevar a cabo grandes estafas.
En
algunas legislaciones, como la española, el Spam está
prohibido, pero su control es cada vez más difícil y se
prevé un gran crecimiento de este fenómeno para los próximos
años.
El
correo no solicitado es una amenaza contra la privacidad
porque invade un espacio personal sin nuestro consentimiento
y agota su capacidad, lo que impide la entrada de mensajes
"sí solicitados". Combatir este flagelo es casi
utópico, y se ha convertido en el objetivo de
organizaciones como SpamCop.
Para
disminuir el correo basura que le llega es recomendable:
-Activar
los filtros especializados que ofrece su proveedor de
correo.
-No
suministrar su dirección de correo electrónico a sitios
web sin políticas de privacidad o sin mecanismos que
garanticen la protección de su información personal.
-Pedir
a sus amigos y familiares que escriban su dirección de
correo en el campo CCO o BCC (con copia oculta) si envían
un mensaje a múltiples destinatarios.
Cazadores
de datos
El
correo electrónico también es blanco de los piratas informáticos.
Además
de los famosos virus digitales que pueden causar daños
graves, escondido en un mensaje de correo electrónico puede
viajar un caballo de Troya, una aplicación diseñada para
dar el control de su PC a un tercero.
Una
vez instalado el programa, el intruso tendrá acceso total a
su correo electrónico y a todo su equipo. La mejor manera
de evitarlo es mantener un antivirus actualizado y tener un firewall
capaz de evitar que el hacker maligno manipule la
información del computador.
Es
así como puede observarse que el uso del correo electrónico,
que ha revolucionado la correspondencia epistolar
tradicional, presenta amenazas contra nuestra privacidad.
Según
la confidencialidad de los contenidos podría utilizarse la
encripción de los mensajes. De otro lado, la forma más
eficaz de identificar al emisor de un mensaje es la firma
digital manejada responsablemente por su titular.
Si
ha sido víctima de una violación de su correspondencia
electrónica, el paso a seguir es acudir a la Unidad de
Delitos Informáticos del DAS para denunciar el hecho, si se
configura un delito.
Si
se trata de una acción no tipificada, puede hacer uso de la
acción de tutela, pues el derecho a la inviolabilidad y el
derecho a la intimidad son fundamentales.
En
todo caso, si usted es defensor de su privacidad, recuerde
la frase enunciada al principio de este artículo y así
contribuirá a que su esfera privada se mantenga protegida
de los peligros que acechan en sus comunicaciones electrónicas.
Milena
Quijano Zapata
Abogada Especializada en Internet
Publicado en El Tiempo el 20 de agosto de 2002, página 2-2
y 2-3
http://ww.eltiempo.com.co
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